Arquitectura eclesial

Con toda generosidad se usa el don de la creación en la iglesia, por lo tanto, el interior de un templo ortodoxo es frecuentemente muy hermoso, distribuído y decorado para crear un ambiente especial, el edificio comunica un sentimiento de alegría e invita a apreciar la generosidad de Dios.
La ortodoxia reconoce que la belleza es una dimensión importante en la vida humana. Crear o gozar de la belleza de la iconografìa y de los adornos del templo es una manera excelente de alabar a Dios. El hombre toma los dones divinos del mundo material y los convierte en una expresión de belleza que glorifica a su creador. La ortodoxia siempre busca ofrecer a Dios lo mejor y lo màs bello. El arte y la arquitectura están diseñados para contribuír a la experiencia total del culto, el cual envuelve al intelecto, los sentimientos, y cada uno de los sentidos. La Santa Eucaristía y los otros  Sacramentos ocurren en presencia de Dios, y ellos atestiguan su presencia y obra divina. Por lo tanto, en la Tradición Ortodoxa, el templo es la Casa de Dios y el lugar donde mora su Gloria. Por esta razón, todos los templos ortodoxos están bendecidos, consagrados y dedicados como lugar sagrado. El templo entero es un testimonio de la presencia de Dios en medio de su pueblo. Generalmente, el templo está construído en forma de cruz y se divide en tres áreas: El Vestíbulo, la Nave y el Santuario.